Un cambio de costumbres
- Solange García
- Aug 8, 2021
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Hay un montón de costumbres en el territorio peruano, la diversidad es tan grande que hay lugares en Perú donde comer ciertos tipos de animales es completamente normal. En la capital al igual que en otras ciudades, el panorama cambia, resulta muy incómoda la idea de comer gusanos o animales silvestres, todo lo contrario, prefieren animales como el cuy o el lechón, aunque también es clásico escuchar que una familia mató a su vaca para una celebración.
¿Pero cómo sabemos que lo que hacemos está bien?, ¿moralmente es mejor comer cuy o un animal en peligro de extinción?, ¿no son ambas una vida?, ¿es algo que lo determina nuestro subconsciente basado en tradiciones y costumbres que arrastramos por años dependiendo el territorio y la comunidad en la que crecemos?
Si hablamos de tradiciones y costumbres, una muy fuerte que hemos dejado atrás por la llegada del covid han sido los entierros. Es triste, sí, pero si lo analizamos un poco percibimos el desprendimiento, o la mejora, de una tradición que aún somos reacios de dejar atrás. El Perú es un país católico y la biblia menciona que en algún punto Jesús llegará por aquellos hombres y mujeres que permanecen “dormidos”, por lo tanto, los peruanos siempre hemos optado por un entierro formal. Ahora, eso cambió. Las cremaciones, por otro lado, ya no sólo son pedidas por el covid, sino porque son mucho más baratas y la religión ya no influye tanto, ya no hay ese miedo a no “despertar” en el más allá y en esas ideas está el desprendimiento de una vieja costumbre o su evolución.
Algo muy similar pasa en otras ciudades, como en las de África, que es el continente con el menor índice de catolicismo en el mundo, donde las personas tienen otras costumbres, tradiciones y religiones. Allá, a sus muertos no los entierran ni los creman; se los comen, pero para ellos no está mal porque al ser un continente pobre la carne siempre ha sido muy escasa y yo lo entiendo, puede que estés pensando que es una falta de respeto o algo muy salvaje, pero ¿cómo juzgas eso?, ¿a base de qué?.
Por otro lado, en Grecia tenían la costumbre de quemar a sus muertos como símbolo de respeto. Muy similar a nosotros.
Protágoras, filósofo griego, decía algo muy curioso respecto a esto; “la verdad es relativa para cada pueblo”, con esto quería decir que no existía una verdad universal porque todo estaba sujeto a las tradiciones y costumbres en las que había crecido la persona que juzga. Es decir, poniéndonos en el caso hipotético de que un griego vaya a África, notariamos el asombro o quizá el rechazo por las costumbres del africano. Lo mismo pasa con nosotros que sentimos descabellada la idea de comernos a los muertos y algo muy similar pasaría si un africano visita Grecia por primera vez.
La costumbre, al igual que los mitos, puede volverse una religión si no cuestionamos las cosas que hacemos y pensamos si no tenemos todo el panorama. Nuestras costumbres y tradiciones son grandiosas y muchas veces son razón de felicidad y orgullo para los peruanos, pero hay cosas negativas que arrastramos por años y ahora, con el intercambio cultural que hay se ha evidenciado en las calles.
No podemos excusarnos con la frase de “son costumbres, eso no va a cambiar” y seguir tirando la basura en cualquier lugar. Las costumbres fueron hechas para estar en un constante cambio, en un constante perfeccionamiento y eso se logra con mucha información y fuerza de voluntad.
Las costumbres son las bases, más no el centro, de lo que somos.




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