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¿Qué debería hacer el nuevo Congreso?




Uno de los quinquenios políticos más atípicos que ha tenido el Perú está por concluir y ya podríamos decir que tenemos un Gobierno proclamado, dada las circunstancias que atraviesa la candidatura de Keiko Fujimori. Acto seguido, el Jurado Nacional de Elecciones entregó las credenciales a los 130 nuevos congresistas electos para el periodo 2021-2026.


Ya podemos hablar de un Parlamento, bastante fragmentado además, que traerá a 130 -nuevos en mayoría- congresistas para trabajar en salidas a la pandemia que tanto nos golpeó. ¿Habrá estabilidad? No se sabe. Según cálculos, podríamos decir que se repetirá la ya conocida historia de confrontación entre Ejecutivo y Legislativo.


El Congreso de la República es el órgano de representación por excelencia dentro del Estado; por ello, sus “trabajadores” -es decir congresistas- tienen como obligación hacer suyas las demandas, posturas y necesidades de la ciudadanía y canalizarlas en búsqueda de soluciones. En ese sentido, deberán legislar en nombre de la región que representan, y fiscalizar el cumplimiento de funciones de los otros poderes del Estado, tomando en cuenta la diversidad existente en la ciudadanía.


El Perú se encuentra en una situación de mucha inestabilidad, la pandemia le ha quitado a quien menos tenía, más de 3 millones de peruanos actualmente se encuentran viviendo en situaciones precarias, si es que ya no las tenían antes, subviviendo al virus para no morir de hambre. Por ello es primordial que los poderes del Estado trabajen en consensos, especialmente en temas vinculados a la lucha contra la COVID-19 y otros relacionados con presupuesto o aprobación de proyectos para la reactivación económica del país.


Asimismo, se deberá priorizar la lucha por la democracia e institucionalidad. Es decir, debe haber un compromiso de todos los congresistas, para evitar ser obstruccionistas con el Ejecutivo, Tribunal Constitucional Poder Judicial o Ministerio Público. Esto sin dejar de cumplir su labor de fiscalización ante estas instituciones.


También es importante trabajar en la reconstrucción de la imagen del Congreso y en recuperar el aprecio de la población, que actualmente no tiene mesura en protestar. Es vital eliminar toda ley populista o declarativa que solo son un “engaña muchacho” para la pobre población que desconoce como surgen efecto realmente estas iniciativas legislativas.


Cinco años nos esperan, tal vez menos, tal vez más, pero es necesario que permanezcamos como dicen muchos peruanos que estarán: vigilantes. También es vital mantenernos informados para no volver a ser timados por azuzadores o héroes falsos y luego terminar haciendo mea culpa una vez más. ¡Si se puede, Perú!


Foto: La República


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