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Piezas colocadas


Hasta las 8:00 am del domingo 25, fueron presentadas tres listas que buscaban ocupar la Mesa Directiva del Congreso. Hoy lunes 26 se llevó a cabo la sesión en la que fue elegida una lista, y considero que la mejor manera de analizar esta votación es mediante un enfoque en la primera configuración de las fuerzas políticas presentes en el nuevo Congreso. Desde un comienzo afirmo que mi apoyo estaba con la lista multipartidaria de oposición, pero no intentaré argumentar a favor de esta. De cualquier modo, las listas enviadas muestran por primera vez el posicionamiento de los partidos y congresistas recientemente electos frente a uno de los asuntos más importantes para el Congreso.

En primer lugar, se tiene a la lista oficialista (Lista 3), conformada por Perú Libre, Juntos por el Perú, Somos Perú y el Partido Morado. A la cabeza de ella, estaba un congresista de SP, José Jeri. PL, en una interesante jugada, rechazó presidir la lista de la cual es miembro y que sus aliados no definieron como una lista del partido de gobierno, a pesar de que Perú Libre es quien aportó al grueso de congresistas que la apoyaron, al ser la principal fuerza en el parlamento electo.

El respaldo de JP a esta lista no sobresale en absoluto, al ser junto con PL los únicos partidos de izquierda en el Congreso. En contraste, resalta la decisión de Somos Perú y del Partido Morado (anteriormente identificado como “centro radical”) de apoyar a la lista del oficialismo. Los flamantes aliados de Perú Libre llamaron a la Lista 3 la “Coalición por la Gobernabilidad”. Como quizá era de esperarse, el apoyo de los morados a esta lista, junto con su adhesión a la bancada de SP, les ha ganado un buen número de justificadas críticas. En total, los congresistas de estas bancadas suman un total de 50 votos, que terminaron siendo en blanco luego de la no admisión de la lista.

Del lado contrario, está la lista multipartidaria de oposición (Lista 2), conformada por Acción Popular, Alianza Para el Progreso, Podemos Perú y Avanza País. Encabeza esta lista la congresista de AP Maricarmen Alva. Ninguna de las bancadas mencionadas supera los 20 congresistas; de hecho, suman apenas 43. Además, una facción de Renovación Popular envió una lista compuesta en su totalidad por congresistas de su partido (Lista 1), con el almirante en retiro Jorge Montoya como su candidato a presidir la Mesa Directiva.

No hacía falta gran capacidad de análisis para notar que la lista de Montoya era aquella que tenía las más bajas probabilidades de ganar. En realidad, ni siquiera contó con los votos de la totalidad de su bancada, pues algunos congresistas de RP, como Norma Yarrow, manifestaron su apoyo a la Lista 2. Asimismo, Yarrow afirmó que a Montoya le fue ofrecido un puesto en la lista multipartidaria como vicepresidente, pero que se negó a “aceptar nada menos que la presidencia”, por lo cual Montoya optó por formar su propia lista exclusivamente con otros parlamentarios de Renovación Popular que no apoyarán la Lista 2. A primera vista, parece ser que la Lista 1 no es más que una rabieta, pero una que (según Montoya) contaba con el apoyo del presidente del partido, Rafael López Aliaga, y que terminó obteniendo 10 votos, con seguridad todos de parlamentarios de RP.

Destaca la ausencia de Fuerza Popular en las listas enviadas, pues es la agrupación opositora con mayor número de parlamentarios (24). Esto es debido a que, en la decisión más notable tomada antes de la próxima sesión, el fujimorismo resolvió apoyar a la Lista 2 sin formar parte oficialmente de ella. Considerando la imagen actual del partido luego de sus múltiples reclamos de fraude en las últimas semanas, puede que el camino que tomaron haya sido el más razonable y óptimo para ellos.

Al sumar sus votos con aquellos de los partidos miembros de la Lista 2, se tiene un total de 67 votos, suficientes para elegir una lista (y, dicho sea de paso, para aprobar una ley). Finalmente, la lista obtuvo 69 votos, probablemente al unirse 2 votos de congresistas de Renovación Popular. Esto, ciertamente, se debió que todos los congresistas votaron por las listas que sus partidos apoyaron, cosa que no siempre será del todo segura. Una fragmentación de los votos de AP, RP o Podemos podrían llevar a diferentes escenarios en el futuro.

Esta primera votación muestra a varios partidos posicionados de la manera esperada. Es digno de atención, sin embargo, que las dos principales fuerzas políticas hayan declinado de enviar un representante a presidir la Mesa Directiva del Congreso, que el Partido Morado se haya integrado tan cómodamente a la bancada de SP y a la lista de Perú Libre, y que se haya producido una división en RP. Por supuesto, nada garantiza que el “frente de batalla” se mantendrá tal cual y que no habrá diferentes posicionamientos por parte de los congresistas en votaciones futuras en el pleno. Pero sigue siendo interesante ver cómo aparentes coaliciones parlamentarias se forman apenas unos días después de comenzado el ejercicio de sus funciones.


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