top of page

Negar al otro




Estos días han sido muy convulsos. Desde unos machetes resonando por las calles de Lima a manifestaciones sobre “quien sabe”. Sin embargo lo que predomina es un discurso que parecía ya superado con la venida del siglo XXI y las nuevas corrientes filosóficas. La negación del otro, despojarlo de su condición de persona y tratarlo con algo ajeno, algo extraño, algo “de más”. ¿Quién comenzó? Eso no importa. Varias contracorrientes confluyen diciendo lo mismo: “Mi voto vale más que el tuyo” o “El otro Perú se hizo sentir”. Son slogans que día a día se ven en las calles. Ambos autojustificándose, ambos despreciando al otro. Ese otro que no entienden, ese otro que hace décadas se veían a la lejanía y hoy les toca aprender a vivir o convivir juntos.


Y en todo este ambiente enrarecido, el ciudadano de a pies ya está harto de escuchar lo mismo: “De la perdedora que no sabe perder” y “Del ganador que no sabe ganar”. Cuál juegos de nuestra infancia cuando alguien del grupo no respetaba las reglas o las cambiaba a mitad del partido o se mofaba de haber ganado por un pelo. Creo que el mejor sentir de las personas ajenas a ambos candidatos sería: “YA MADUREN. YA BASTA”. Los ciudadanos tienen otras cosas que preocuparnos, ¿cómo se reactivará la economía? ¿Cómo haré para reflotar mi negocio? ¿Cómo haré para cuidar a mi familiar enfermo? ¿Cuando me tocará mi vacuna?. Este ambiente de inestabilidad, de contradicciones de idas y venidas, donde los medios “tradicionales” de prensa perdieron la (poca) credibilidad que les quedaba, donde no se sabe que pasará mañana. Una incertidumbre perpetua.


Sin embargo, se que el Perú es más grande que sus problemas, una y mil veces ha tocado fondo pero siempre nos hemos levantado. Sé que este tiempo pasará y habrá un mejor porvenir.


Fuente de la imagen: Synosius (1478)


Comments


bottom of page