Música nacional en pandemia: ¿cómo resiste la chicha y el rock?
- Giulliana Quintana
- May 18, 2021
- 3 min read
El sector artístico ha sido uno de los más afectados por la crisis sanitaria, no es ninguna novedad. La pandemia ha desnudado las desigualdades sociales y económicas, así como las carencias a las que están sujetas las artes. En el caso de la música y sus exponentes: la imposibilidad de reunirse para ensayar, ofrecer presentaciones en vivo u obtener estímulos estatales, debilitaron fuertemente la escena musical en el país.

Diversos circuitos musicales han sido golpeados: rock, chicha, salsa, cumbia, fusión, folklore, etc. El grado de impacto ha sido, por supuesto, dependiente del alcance de las agrupaciones y el tipo de movida del que son parte. A continuación, una breve recopilación de los desafíos y reinvenciones que implican existir (y resistir) haciendo música en un Perú en pandemia.
¿Cómo resiste la chicha?

Afiches característicos de la publicidad chicha (Foto:Iván Sosa)
La chicha es un tipo de música popular por su origen social, masividad y circulación mediática, creada en Lima a finales de los sesenta. En más de seis décadas su circuito (producción, circulación y consumo) no se detuvo hasta la pandemia en marzo 2020. A partir de entonces no hubo más fiestas en locales públicos, generando un duro golpe para la economía popular de la música chicha.
La mayoría de los grupos son medianos y pequeños, según su alcance, tienen presencia regional, distrital o local. Unos llegan a algunos distritos de la ciudad, otros -más pequeños- a ciertos barrios de su distrito. A todo ello se suma la desigualdad tecnológica, donde cerca del 60% de la población del país carece de servicio de internet. Lo digital se convirtió en una nueva forma de establecer jerarquías en la música tropical, entre quienes preparan y transmiten sus presentaciones en línea con tecnología de alta calidad y publicidad en los medios y quienes realizan “virtualitos” y “privaditos”.
Con la pandemia el circuito de la chicha se detuvo por varios meses y según indica el sociólogo Arturo Quispe-Lázaro (1) poco a poco adquirió nuevas formas de funcionamiento: de lo público y presencial pasó a lo privado y virtual. Estos cambios afectaron toda su cadena de producción: ahora en vez de actuar los grupos completos, realizan la función solo una parte (animador, cantante y corista) y los músicos fueron reemplazados por pistas previamente grabadas.
La maquinaria de producción de afiches y banderolas desapareció, los avisos se realizan vía redes sociales. Las fiestas pasaron al ámbito privado, organizado por los consumidores directos, o por los propios grupos, sin la participación de productores. Como se muestra, la chicha ha demostrado poder adaptarse aun en los tiempos más adversos.
¿Cómo resiste el rock?

Collage de conciertos (Foto: Plutonio de Alto Grado)
En pandemia, la creatividad y compromiso han sido los sellos que han caracterizado a los músicos de la escena de rock local. Y como en el caso de la chicha, también hay dos escenarios de desigualdad: bandas grandes y pequeñas bandas independientes. Ambos grupos, ante la ausencia de conciertos y espectáculos en vivo, en un inicio realizaron lanzamientos (grabados desde los lugares donde vivían en tiempos de aislamiento social) con mensajes de esperanza o de recomendaciones para la coyuntura.
Gaia relanzó con un nuevo videoclip su popular tema Dale Más Fuerte, que se hizo popular en 2007 y que ahora la llaman La Segunda Ley 2020. Pelo Madueño publicó un homenaje al Rock Peruano Vol. 1 (HARP) versión cuarentena, en el que convocó a diversas voces de la escena. Los Huaycos, junto a Antonio y Garzo de Plug Plug y el El Professor “Crunky Steezo” Markarian, miembros del sello Tankcrimes, lanzaron el spot Wash Your Hands, con recomendaciones para prevenir el coronavirus.
Hay pocos artistas que pueden vivir propiamente de la venta de discos, y hay una gran dependencia de las presentaciones para generar ingresos. Es por ello que, varios artistas decidieron experimentar con nuevos formatos como los conciertos por Joinnus o Zoom. Domingo Seminario, gerente de operaciones y experiencia de usuario en Joinnus, explicó (2) sobre una de las primeras alternativas para los eventos en vivo: JoinnusLive, una plataforma en línea para que los artistas continúen generando ingresos. Asimismo, se destaca la iniciativa del Ministerio de Cultura para impulsar la autogestión en redes sociales para las bandas.
Por el lado de los negocios, las tiendas de discos locales también tuvieron que adecuarse a la nueva normalidad cerrando locales físicos y realizando envíos netamente por courier. Y así fue el caso de El Grito Tienda y El Anexxxo: música y desorden, dos de los espacios más conocidos dentro del circuito de rock independiente, que a la fecha funcionan siguiendo los protocolos.
Como se ha visto, todos los circuitos están trabajando muy duro para preservar la música hecha en un Perú en pandemia. Frente a ello, es importante recordar que el público juega un rol fundamental en esta situación. Compartir música y difundir proyectos es lo esencial para seguir sosteniendo la escena musical, esperando que al volver, se tenga una nueva (y ojalá mejor) versión de ella.




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