Los jóvenes en la política de ayer
- Sol Pozzi-Escot Noriega
- Aug 23, 2021
- 3 min read

Por asociación casi inevitable, cuando pensamos en juventud pensamos en el futuro. Rezan conocidos refranes que la juventud tiene en sus manos el futuro, dando a entender que la juventud es un concepto que debería analizarse en relación al porvenir. Pero, ¿dónde quedan nuestros jóvenes del pasado? ¿Cuál es la herencia que reciben los políticos jóvenes de hoy? Veamos algunos ejemplos de jóvenes que enaltecieron nuestra política.
Empezamos nuestro recorrido con Manuel H. Cornejo, nacido en 1866, quien se inició en la política a la temprana edad de 26 años. A esa edad, fue elegido diputado y desde que iniciara su vida política, maravilló a propios y extraños con sus dotes de oratoria. Luchó por defender la libertad religiosa, la libertad de prensa y la integridad territorial.
Francisco García Calderón, también conocido como el Presidente de la Magdalena, al ocupar brevemente la presidencia del Perú durante la guerra con Chile, fue responsable de importantes logros políticos antes de alcanzar la madurez. A los 37 años, fue el Presidente del Congreso Constituyente de 1867, el cual promulgó la Constitución de ese mismo año.
En el año 1901, Antonio Miró Quesada de la Guerra fue elegido diputado por el Callao a la edad de 26 años. Posteriormente, fue elegido senador, pero su reelección se vio truncada por el golpe de estado de Augusto Leguía, hecho que lo obligó a migrar. A su retorno, se abstuvo de participar en política, pero su labor periodística en el diario El Comercio nunca cesó.
En 1904, encontramos a José Pardo y Barreda, quien fue elegido Presidente a la edad de 40 años, hito posteriormente superado, lo sabemos perfectamente, por Alan García. Pero volvamos a Pardo y Barreda. Miembro del partido Civil, Pardo y Barreda representó a la nueva generación de civilistas, que supo ganar respaldo gracias a su voluntad renovadora para el desarrollo del Perú. En el primero de sus dos gobiernos, apoyó eficazmente a la educación pública, la cultura y la defensa nacional.
Llegamos a 1924, año en el que el magnánimo Haya de la Torre fundó la Alianza Popular Revolucionaria Americana, conocida como APRA. Tras establecerse como líder estudiantil, el líder histórico del APRA encabezó numerosas protestas contra el presidente Leguía, cuando este último parecía amenazar con perpetuarse en el poder. En 1923, fue deportado a Panamá, para posteriormente viajar a México. Fue ahí que, el 7 de mayo de 1924, el brillante político fundó el APRA. El resto es historia.
Posteriormente, en 1963, podemos ubicar los primeros pasos de Valentín Panigua en las grandes ligas políticas. El hombre que ocupó la presidencia interina después de la renuncia y posterior vacancia de Alberto Fujimori fue elegido diputado por el Cusco en 1963 por la Alianza Acción Popular - Democracia Cristiana, a los 27 años. Poco tiempo después, al cumplir Panigua 29 años, fue nombrado Ministro de Justicia por el presidente Belaúnde siendo, de más está decir, el ministro más joven de la época.
Imposible sería cerrar este breve recuento sin mencionar al presidente Alan García, quien ocupó el sillón de Pizarro entre los años 1985 y 1990, siendo elegido a la edad de 35 años. Su efervescencia, su brillantez en la oratoria, y su convicción y seguridad política supieron convencer a la gente de respaldarlo en su camino hacia la presidencia. Antes de eso, sin embargo, García no era ajeno a la vida política activa, habiendo sido Diputado Constituyente entre los años 1978 y 1980, y Diputado entre 1980 y 1985.
Son, evidentemente, bastantes más los ejemplos que podemos dar de jóvenes que supieron abrirse paso, de manera firme y decidida, en nuestra siempre turbulenta realidad política. Reconocemos, desde esta tribuna, a todos los jóvenes que, de manera desinteresada y con vocación de servicio, supieron dar lo mejor de sí en pro de los intereses de la patria. El día de hoy, donde podemos encontrar a distintos jóvenes de distintas afiliaciones políticas en el Congreso de la República, es importante tener en mente quiénes fueron los precursores que abrieron ese camino que, el día de hoy, nuestra juventud política recorre. Que la juventud política se esfuerce, entonces, por enaltecer nuestra nación de la misma manera que los jóvenes de ayer supieron hacerlo.




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