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Las (otras) disidencias


Imagen: Ilustración de Sy Tat (@Kenh14.vn) En general, se tiende a pensar que la discriminación se expresa con actos de violencia explícita que manifiesta el rechazo a otro con burlas, acoso y hostigamiento. No obstante, también existe otra demostración de segregación, una expresión de discriminación que suele pasar desapercibida: la invisibilización. El término LGBTIQ+ está formado por las siglas de las palabras lesbiana, gay, bisexual, transgénero, transexual, travesti, intersexual, queer, y el símbolo + que a su vez incluye además colectivos no representados por las anteriores letras. Durante décadas, la lucha LGBTIQ+ se ha centrado en la emancipación y reconocimiento de las disidencias sexuales, haciendo frente a la violencia material y simbólica. Sin embargo, la situación de violencia no es ejercida de forma homogénea en todos los colectivos dentro de la comunidad LGBTIQ+. Desde sus inicios, la comunidad gay ha tenido un protagonismo sobredimensionado, eclipsando a los demás colectivos disidentes. Esto se observa cuando, por ejemplo, alguien habla del colectivo gay, inmediatamente se piensa en la bandera arcoíris que representa a todo el movimiento. O el caso de las marchas anuales del Orgullo, que son también llamadas del “Orgullo Gay” como si gay se tratara de un término paraguas. En los últimos años la visibilidad gay se ha disparado; artistas, políticos, escritores, profesores y hasta algún militar han hecho pública su orientación homosexual. Los hombres gays existen y cada vez son más numerosas sus apariciones en el contexto público. En contrapartida, ¿qué pasa con los otros miembros LBTIQ+? En este escenario, desde el mismo movimiento se han analizado sus propias carencias, se ha empezado a tomar responsabilidad y por eso ha generado días específicos de visibilidad. Por ejemplo, 26 de abril como el de la visibilidad lésbica o jueves 23 setiembre como el Día Internacional de la Bisexualidad. Estas son apuestas que permiten cubrir las insuficiencias en el avance en la liberación. No obstante, la lucha sigue vigente. (In)visibilidad lésbica: Una primera aproximación a los derechos de las mujeres en general y al colectivo de mujeres lesbianas en particular permite comprobar claramente los avances conseguidos por las mujeres en el reconocimiento de sus derechos en los últimos años. Sin embargo, tal y como afirma Mujika Flores: “la percepción de estos avances no impide reconocer la existencia de un déficit claro de visibilidad de las mujeres lesbianas en nuestra sociedad y la falta de correspondencia entre lo que legal y socialmente se ha logrado, tanto en cuanto a los derechos de las mujeres como de gays y lesbianas, y la evolución de la visibilidad lésbica”. Cuando una mujer lesbiana se ve forzada a invisibilizarse, se produce un efecto negativo en su desarrollo psicológico, socioeconómico y cultural, así como un impacto en sus derechos (derecho a los días por matrimonio en el trabajo, derecho a vivir libremente su sexualidad, etc.). Además, por cuestiones de género también le produce una vulnerabilidad añadida, ya que en la sociedad existe una discriminación de género histórica en todos los ámbitos de la vida pública. Las causas de esta discriminación múltiple vienen dadas por la dominación de los hombres hacia las mujeres, que les empuja hacia la heterosexualidad. (In)visibilidad bisexual: El borrado bisexual o invisibilidad bisexual es la tendencia a ignorar y falsificar la evidencia de la bisexualidad (sentirse atraído por dos o más géneros) y su existencia. Eso es lo que lleva a comentarios dolorosos cuando alguien se declara bisexual, como: “Estás confundido”, “Solo quieres atención”, los cuales solo aumentan el estigma hacia este grupo. La secretaria de Mujeres e Igualdad, Rosario Martínez, afirma que la visibilidad sigue siendo “el primer camino imprescindible para conocer una realidad y también para reclamar derechos que permitan terminar con los estereotipos y evitar todo tipo de discriminaciones”. Asimismo, recalca la importancia de también contar con referentes positivos, bisexuales que se definan como tal y sean un espejo en el que adolescentes y jóvenes puedan mirarse. Fuentes: Weissmann, C. (2021) No soy 50% gay y 50% heterosexual. Soy 100% bisexual. https://www.latimes.com/espanol/vida-y-estilo/articulo/2021-03-23/soy-la-b-invisible-de-lgbtqia-y-merezco-ser-vista Andrada, M., Rubio, A. & Ródenas, M. (2019) Estudio sobre las causas de la invisibilidad y la doble discriminación que sufre el colectivo de lesbiana en la Comunidad de Madrid.

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