La crítica social en Common People
- Carlos Vásquez
- Jun 12, 2021
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En 1994, la banda británica Pulp se presentaba por primera vez en el Reading Festival. Liderados por su vocalista, Jarvis Cocker, tocaron varias canciones del recién estrenado álbum, His ‘n’ Hers. Casi al culminar la presentación, entre aplausos y gritos, Cocker señaló que estaban trabajando en un nuevo sencillo que no estaba terminado, pero que deseaban presentar en ese momento. El sencillo en cuestión iba a terminar por convertirse en uno de los himnos más recordados del britpop: Common People.
En la presentación del Reading puede verse claramente que la audiencia estaba frente a un prototipo, pero que mantenía la mayor parte de la canción formada. Un par de versos iban a modificarse eventualmente para el lanzamiento oficial, pero había una idea, una historia que llamó la atención por el mensaje que dejaba.
Common People parte de una experiencia personal de Cocker durante el tiempo que estudió en el Saint Martin’s School of Art. Tal como señaló en una entrevista de la BBC, se encontraba en un bar donde una estudiante de otro curso, que era oriunda de Grecia, comentó su interés por vivir en Hackney y conocer a la “gente común”. Este punto de partida evolucionó hacia la escritura de una canción crítica a los sectores adinerados que buscan descubrir otras realidades para la satisfacción personal.
Lo interesante en este aspecto, es que Common People no ejemplifica solo lo vivido por Cocker en St. Martin’s y su relación con estudiantes europeos que romantizan la vida común o pobre, sino que la misma situación puede ocurrir en diferentes partes del mundo. Considerando el caso de los centros de estudios superiores en cualquier país, diversos universitarios que presencian por vez primera un acercamiento a la realidad social de otras personas se ven inmersos en una curiosidad casi voyerista de saber cómo viven los “otros”. De ahí que intentan asemejarse a la gente común, rodearse con ellos e incluso vivir un tiempo bajo ese estilo de vida, pero lo ácido y real de todo es la imposibilidad de estar en la misma condición.
Calcando parte de la canción “If you called your dad he could stop it all”, Cocker sentencia que este juego puede acabarse en un solo momento. Se puede entrar y salir de ese contexto, y eso es lo que separa a estos “turistas” de la verdadera gente común. La experiencia de sobrevivir día a día con ingresos ínfimos y de alquilar cualquier lugar para tener al menos donde vivir no es suficiente. Todo ello sigue siendo artificial porque existe un “botón de escape” que permite a la persona decidir cuándo volver a su lugar original.
La historia de Common People fue elogiada en su época y su contexto regional. Pero hoy en día también podemos cruzarnos con estos jóvenes deseosos de probar un poco de la vida al otro lado de la ciudad. Lo destacable por ello, es la genialidad de partir de una experiencia personal para desarrollar una trama concreta, pero capaz de trascender culturas y regiones. Common People va de lo particular a lo general, y aún luego de casi un cuarto de siglo, su crítica social sigue estando vigente.




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