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Keiko Fujimori y la supuesta defensa de la democracia




Hace dos días, aproximadamente a las 7 de la noche, Keiko Fujimori publicó en su Twitter personal un video de propaganda sobre su supuesta lucha en defensa de la democracia, una auténtica batalla campal que ha enfrentado y polarizado al país de maneras impensables 1. El video, entre una música de piano de corte sentimental y un excesivo recurso de simbología religiosa, es, para quienes no lo vieron, un despliegue risible -y hasta obsceno, diría yo- de desfachatez por parte de la candidata. Los comentarios, como era predecible, no se hicieron esperar, y muchos manifestaron su rechazo hacia este discurso que Keiko Fujimori ha decidido abrazar de manera férrea. Frente a ello, considero importante preguntarnos ¿Qué refleja este video? ¿En qué consiste este discurso que Keiko está utilizando como último recurso?


Comencemos por aclarar que a este punto, casi 20 días después de la segunda vuelta, si bien hay mucha gente que se mantiene firme en la afirmación del supuesto fraude electoral -supuesto fraude que ni el mismo Daniel Córdova puede probar en televisión nacional- hay un sector que desaprueba la actitud de Keiko, como demostró la reciente encuesta de Ipsos 2. De este sector, un grupo son votantes de Keiko, votantes que, frente al temor representado en Pedro Castillo, votaron por la opción del continuismo y del modelo económico, de la supuesta estabilidad; pero que con el proceso postelectoral, las constantes amenazas de un golpe de Estado y la actitud de Keiko, han mostrado su rechazo.


Sin embargo, pese a que parezca sorprendente, Keiko Fujimori aún parece tener respaldo de un sector significativo, mayoritariamente limeño, quienes se manifiestan ya no solo en las redes sociales, sino también en las calles. Regresando al video, Keiko Fujimori, pese a los últimos escándalos políticos, sigue vendiéndose como la candidata de la unidad y de la paz. “Te pedimos Dios que le des sabiduría a las autoridades”, dice, refiriéndose a los organismos electorales, dejando en claro la imagen de que el fraude es un hecho y que los organismos deben tomar la decisión correcta. También habla de unidad, de los niños del Perú y utiliza una casaca de la selección peruana, recursos utilizados a lo largo de toda la segunda vuelta electoral y que han sido apropiados por parte de su electorado. Sin embargo, más allá de los símbolos religiosos o de referencia futbolística, el más poderoso símbolo que levanta Keiko Fujimori es la defensa de la democracia, democracia que después de la segunda vuelta se refleja en los votos.





Pese a que más de 10 organismos internacionales han afirmado que las elecciones en el Perú se dieron con normalidad y que no hay indicios de un fraude electoral, Keiko Fujimori y sus seguidores hacen lo posible para pedir las pruebas del supuesto fraude electoral -porque aún no las tienen-. Así, pese a que a ojos de quienes no votamos por la candidata este discurso parece risible, la defensa de la democracia y los votos, en un país en donde la inestabilidad política es pan de cada día, es un discurso potente; y si bien Keiko Fujimori ha perdido apoyo, aún tiene a un fuerte bastión de defensores que la respaldan en sus manifestaciones.


Con los Vladiaudios revelados por Popy Olivera -pese a sus desafortunadas opiniones políticas- , nos preguntamos ¿Cómo es que hay gente que aún considera que Keiko Fujimori es la opción democrática? Sin embargo, muchos subestiman la fuerza de su discurso, y es que la democracia, pese a ser un concepto que ha sido vaciado de todo contenido, sigue siendo una bandera utilizada para oponerse a las opciones de izquierda. Esta supuesta defensa la complementa con inteligentes frases como “para mantener la paz que tanto nos costó lograr”, la cual posiciona al fujimorismo, o en todo caso, a su padre, como el responsable de la conquista de la democracia y del fin del terrorismo -pese a que muchos sabemos que Alberto Fujimori estaba pescando cuando capturaron a Abimael Guzmán-. Así, mientras invoca al cuco del terrorismo, se posiciona como la defensora de esta.


¿Pero qué es democracia? Nos preguntamos. ¿Qué es esta democracia de la cual Keiko nos habla? Politólogos, sociólogos, antropólogos, entre otros, han debatido por décadas el concepto de democracia. Sin embargo, cuando Keiko nos habla de ella, no nos explica nada. El concepto parece ser simplemente una vasija vacía sin ningún significado o contenido. ¿La democracia es el acto de votar? ¿La democracia es la oposición al socialismo? Pese a las discusiones más profundas que puedan surgir sobre el concepto, si de algo estamos seguros es que ni las amenazas de golpes de estado, ni desconocer los procedimientos electorales, ni proyectarse como caudilla política es parte de la democracia.


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