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Francisco Izquierdo Ríos: el maestro escritor

Autor de poemas, cuentos, novelas, ensayos y numerosos artículos que fueron publicados en distintas revistas de la época. Francisco Izquierdo Ríos fue uno de los primeros escritores en abrir el camino de la literatura amazónica en el Perú. Y, en especial, de la literatura infantil peruana. Valiéndose de la tradición oral que recogía por los lugares adónde lo llevó su vocación como maestro; el autor de Ande y Selva (1939), Cuentos del tío Doroteo (1950), El árbol blanco (1962), Los cuentos de Adán Torres (1965), entre muchos otros, dedicó su literatura a revalorar a las culturas indígenas, promoviéndola desde el folclor oral y el imaginario popular.

Nacido en el distrito de Saposoa en el departamento de San Martín —lugar donde viviría hasta los 9 años—, bebería de las mieles de la tradición oral de los lugareños y de su familia. En una entrevista, el autor de El Bagrecico recuerda: “Mi abuela era una enciclopedia de cuentos, de fatalismo y de supersticiones. Una noche que no olvidaré jamás –en Sacanche– me agarró del cabello, me sacó y me hizo arrodillar, me dijo: está llorando el tunchi”. Esta anécdota nos recuerda que el Perú, debido a su carácter indígena, no obedece a un sentir meramente racional; propio de la cultura Occidental. Lo mágico y religioso también es parte de la identidad peruana. El aspecto antropomórfico de divinizar la tierra, el sol, la montaña y los animales son rasgos de nuestra identidad y, debido a esto, seguimos teniendo prácticas y creencias que se manifiestan, generalmente, en el interior del país.



A su vez, Francisco Izquierdo Ríos fue de los primeros en repensar sistemáticamente los problemas y ausencias que se suscitaban dentro de la literatura infantil nacional. A sabiendas de que la LIJ pasaba por una etapa formativa, Izquierdo Ríos publica La literatura infantil en el Perú (1969): libro que ofrece una pequeña antología de escritores que habían escrito para niños hasta la época. Pero tal vez lo más resaltante —e importante— del libro, sea el breve ensayo que da inicio al texto. Para el autor saposoíno, la literatura debía despertar el goce estético en el pequeño lector. Un goce estético que no debía obedecer necesariamente una misión social y formativa, sino, que sea adoctrinada por la belleza. Pues lo didáctico muchas veces limitaba la libertad de interpretación del lector en formación. Por lo tanto, la impresión del efecto estilístico —motivado por temas nacionales— debía ser la medula para el desarrollo de la literatura infantil peruana.

Es por esto que los textos de Izquierdo Ríos intentaron rescatar la tradición oral y folclórica —entiéndase por folclor al elemento popular que es fuente para las creaciones literarias. Y, a su vez, cómo se ha ido tejiendo en el imaginario de las gentes. Para Francisco Izquierdo Ríos la oralidad se desarrolló como una suerte de memoria que, organizaba y a su vez trasmitía las tradiciones y conocimientos de un pueblo o comunidad. En ese orden, no sería imprudente afirmar que la oralidad es la raíz de todas las literaturas. En especial, del género infantil y juvenil; pues los mitos, fabulas y tradiciones alimentan y benefician el quehacer literario en torno al niño lector, acercándolo a los códigos fundamentales de su cultura. Códigos que abarcan sus prácticas, técnicas, valores y lenguaje. Como de toda su organización empírica. De ahí que Izquierdo Ríos creía que primero se debía escribir sobre temas nacionales; para que puedan ser fácilmente reconocibles por ellos y los introduzca en la literatura.

Esto lo llevó a editar junto a José María Arguedas —y por pedido del Ministerio de Educación— el libro Mitos, leyendas y cuentos peruanos (1947). Libro que es una recopilación de mitos y leyendas de todo el país. El libro fue recopilado gracias a la solicitud de ambos escritores a profesores y alumnos de escuelas rurales de Piura, Arequipa, Ayacucho, Pasco, Ancash, Cajamarca, Amazonas, Loreto, entre muchos otros. Estos relatos e historias resaltan por la característica mítica propia de cada región. Así, los mitos costeños hablan sobre islas y pozos; los mitos serranos sobre la divinización de montañas y lagunas —como de la antropomorfización del Amaru y el puma—; y los mitos amazónicos sobre los relatos de origen de la selva, como también de los distintos seres mitológicos que habitan en territorio amazónico.

La titánica labor de Gladys Flores Heredia en recopilar los más de 150 cuentos del escritor amazónico es una realidad. Editado por el Fondo Editorial de la UNMSM en el 2010, este libro es un homenaje al escritor saposoíno que dedicó tanto a la cultura de nuestro país. La publicación de sus cuentos completos es una oportunidad de acercarse a la obra del escritor amazónico. Y, principalmente, conocer el imaginario colectivo que da forma y comprensión a este vasto territorio llamado Perú.


 
 
 

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