Estados Unidos y el embargo sobre Cuba
- Adrián Torres John
- Jun 25, 2021
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El mismo país que, durante la dictadura de Fulgencio Bautista, apoyó de manera activa la revolución de Fidel Castro, Ernesto Guevara, entre otros, hoy mantiene un embargo sobre Cuba desde el año 1962 (es decir, se encuentra pronto a cumplir las seis décadas de existencia). La definición de esta medida es una prohibición legal sobre las movilizaciones de mercancías hacia y desde la isla, y la única instancia que tiene la potestad de levantar dicha restricción es el Congreso del país en cuestión, Estados Unidos. Quien instauró esta medida fue John F. Kennedy durante el año 1962. Desde entonces, todos los gobiernos que le han sucedido, protagonizados por los presidentes de turno, decidieron mantener las restricciones.
Incluso un país con dinámicas económicas socialistas, como lo es Cuba, necesita de una ventana en el mercado internacional que genere un flujo de ingresos externos con el fin de sostenerse. En tiempos de antaño, el pilar sobre el que subsistía la isla bajo su régimen económico fue la Unión Soviética. Luego de la disolución de esta, el panorama no pudo tornarse más sombrío para los cubanos, quienes tuvieron que presenciar cómo su país natal se convirtió en uno de los más pobres a lo largo y ancho de todo el globo. Para sorpresa de todos los que observaron la transformación, Cuba pasó de ser la meca de la exportación de azúcar, a la par de café, algodón y demás insumos, a ser un país en el que estos productos escasean. Cabe mencionar que el embargo estadounidense pone como condicionante que cualquier país que comercie con Cuba, automáticamente, no podrá hacerlo con Estados Unidos, lo cual sería un golpe muy fuerte para cualquier economía nacional.
La Organización de las Naciones Unidas, con la única excepción del año 2020 a raíz de la pandemia del Covid – 19, en la instancia llamada “La Asamblea General”, ha incluido en su batería de tópicos a tratar en sus sesiones el tema del embargo de Estados Unidos sobre Cuba. El resultado, luego de una deliberación e intercambio de posturas por parte de los representantes, siempre ha sido similar: todos los países presentes condenan y votan en contra de la continuación del embargo. Quienes son los disidentes constantes y se muestran a favor de este no son otros que Israel y Estados Unidos. Sin embargo, el detalle es el siguiente: las resoluciones de este órgano de la ONU no son vinculantes, lo que significa que no tiene un poder de imposición. Se trata, en realidad, de una “sugerencia”. El Congreso de los Estados Unidos, todos estos años, ha sentenciado lo contrario a las Naciones Unidas y ha mantenido el bloqueo.
El único presidente estadounidense que tuvo una posición distinta a la de todos sus homólogos fue Barack Obama. No obstante, el resultado fue el mismo. La esperanza sobre esto recaía en Joe Biden, quien fue el vicepresidente del anteriormente mencionado. El contexto, asimismo, favorecía a un cambio: la mayoría de congresistas, a diferencia de otros panoramas, es de mayoría socialdemócrata. Al final, empero, la respuesta volvió a ser la misma: el Congreso se negó a levantar el bloqueo. El motivo fue, cuando menos, curioso: el levantamiento del embargo no es un “tema urgente” actualmente para el gobierno de Biden.
De todo lo ocurrido, se desprende un cúmulo de cuestiones, entre las que figuran las siguientes: ¿qué tan diferentes son, realmente, los socialdemócratas estadounidenses de los republicanos? ¿Cuál es el verdadero propósito de la ONU, si no cuenta con poder impositivo? ¿Qué debe ocurrir en Cuba o en el mundo para que el embargo se levante? ¿Cuál es el futuro del gobierno de Biden y qué tan distinto es este de Donald Trump realmente? Muchas preguntas y pocas respuestas. Sólo el tiempo podrá aclarar las cosas.




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