El Perú es ajeno y ancho para los peruanos
- Gonzalo Núñez Vilca
- Sep 12, 2021
- 2 min read

Parafraseando a Ciro Alegría al título de uno de sus libros cumbres, que personalmente les sugiero tener como libro de cabecera, nos recuerda el desamparo de los “menos” frente a los de “arriba” sea el gamonal, el terrateniente, o más recientemente el mismo Estado. El otro día quería tramitar unos papeles ordinarios en una oficina ordinaria en una sede ordinaria del Estado ordinario. Lo solicité en junio y me dieron cita para noviembre. El funcionario, ajeno a toda necesidad del ciudadano, me lo dijo con la misma indiferencia que que un policía escucha una denuncia, o un juez escucha un desgarrador testimonio, o una enfermera está más preocupada de tener la denuncia policial antes que en atender al accidentado, o de las denuncias de tráfico de animales exóticos (me consta), o de cualquier instancia o nivel de atención al ciudadano. Todo lo contrario en cuanto exige impuestos, o cuando persiguió al restaurante, que regularmente voy a almorzar, porque no daba recibo de pago, o para castigar a las comunidades en contra que les contaminen su hogar. En los peores momentos de la primera y segunda ola (y próximamente en la tercera) la respuesta que recibían cientos de personas: “¿Necesitan oxígeno? Ja, vele a otro lado, aquí no hay”.
Este artículo quise dedicarlo a la política ciudadana, al ciudadano de a pie que todos los días tiene que progresar a pesar del Estado. Una sociedad que no se rinde ante la adversidad. Aunque deberíamos aprender a escoger bien a nuestros queridos y amados gobernantes. Era necesario contar las pequeñas historias que todos los días hacemos. No necesitamos una “asamblea constituyente” para mejorar la eficiencia de la administración pública. No es “culpa del capitalismo” los innumerables ejemplos de elefantes blancos repartidos a lo largo y ancho de nuestro país. No es culpa del “neoliberalismo” por la que un Premier dijo esos lamentables comentarios machistas y misóginos. Dejemos de caer en la típica contradicción de “¿Crees que hay racismo en el Perú? Todos dicen que sí ¿Eres racista? Todos dicen que no”. Dejemos que excusarnos con un adversario imaginario externo y mirémonos al espejo para encontrar a los verdaderos culpables. El Estado es ajeno a la realidad haciendo CASTILLOS en el aire. Uno de mis profesores una vez mencionó: “hace 10 años el Estado no estaba presente en una comunidad que visité. Hace unos días, volví a visitar esa misma comunidad, y estaba exactamente igual”. Siempre a la espera que la vida nos la resuelva el Estado.
Fuente de la imagen: Europa Press




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