Ejecutivo y Legislativo: La batalla recién empieza
- Juan Vidal
- Oct 16, 2021
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No es un secreto a voces que los últimos dos meses, desde que Pedro Castillo asumió la presidencia, el ambiente social-político ha estado cargado de puyas, intereses particulares y, hasta agresiones físicas por parte de muchos peruanos por imponer sus ideas a los demás de que la derecha es mejor que la izquierda, que la izquierda es mejor que la derecha o, simplemente, que la política “es lo peor” que existe y por ello, se apoyen en el derecho a la insurgencia.
Estos son los panoramas de siempre en cada etapa presidencial. Y el gobierno de Castillo Terrones no podía ser la excepción, pues desde la toma de mando para jurar como gobernante hubo un quiebre: en lugar de recibir la banda presidencial por Francisco Sagasti, lo recibió por María del Carmen Alva, actual presidenta del Congreso.
Bien dice el dicho, “lo que empieza mal, termina mal”. Y así fue. Se tuvo a un gabinete ministerial muy cuestionado por hechos no menores como: apología al terrorismo, agresiones verbales a una congresista, sedición, entre otros. El Congreso, más fraccionado que nunca y, como ente fiscalizador, hizo lo propio. Lo que sucedió entre con el expremier Guido Bellido y con Iber Maravi, exministro del trabajo, es historia conocida. Sin embargo, a criterio de quien escribe, en este gobierno con tendencia de izquierdas y con una comunicación pocas veces comprendida y accesible para los medios de prensa, carece de liderazgo y capacidad persuasiva para tender los puentes necesarios que urgen en el país y, que evitaría más fricciones con el Legislativo.
En esa misma línea, el Congreso en los últimos días hizo una “jugada” que iniciaría otra crisis política que hace parecer que la batalla recién empieza: la limitación de la cuestión de confianza. Este mecanismo legal por parte del Ejecutivo se vería afectado o limitado para que su aplicación sea ejecutada en determinados contextos políticos. En consecuencia, pareciera que, pese a que la opinión pública y los mismos congresistas pedían al unísono que el presidente Castillo haga cambios por el bien del país, incluso, le solicitaban que “se pongan los pantalones”, no fue suficiente.
Se entrevistó al Dr. Carlos Fonseca, abogado de profesión, quien explicó que estos mecanismos como la cuestión de confianza y la vacancia presidencial son constitucionales, sin embargo, se han ido aplicando con intereses particulares.
“Hay una desvirtuación de lo que es el voto de confianza y, evidentemente, requiere poner orden. Lo que se debe hacer es reformar, explicitar y detallar, cuándo se puede y cuándo no, usar la cuestión de confianza. Siempre va a ser constitucional todo lo que abone aclarar y clarificar una institución que ya es constitucional. Todo lo que se pretenda hacer, tiene que ir alineado con el espíritu de las personas. Los abogados decimos que debe haber dos faros que alumbran el camino para que se aplique una medida constitucional: la racionalidad jurídica y el espíritu”, acotó.
En cuanto a la vacancia presidencial, El Dr. Fonseca explica que detrás de esta cuestión es importante que el presidente sea una persona “idónea” para el cargo. “Cuando la persona no es idónea desde el punto de vista intelectual, personal, moral y ético, procede la vacancia. Por ahí se habla de insuficiencia psicológica o insania, pero, el tema de la vacancia no va por ese camino. Para que se ejecute una vacancia, no considero que solo se vea el aspecto mental. El bienestar común sólo se ejerce si las personas piensan en el bienestar de la gente. Se debe empezar a escuchar, la política también es escuchar lo que pide el pueblo, la gente. Cuando eres autoridad, escuchar a los demás es valiosísimo. Si la autoridad carece de algo, el pueblo tiene que ayudarlo. Eso nos construye como nación”, aseguró.
En las últimas horas, la premier Mirtha Vásquez solicitó formalmente la reunión con la Presidenta del Congreso, María del Carmen Alva, para enrumbar el camino para que se apruebe el voto de investidura al nuevo gabinete y, abordar temas como la cuestión de confianza y la vacancia presidencial. Dicha reunión estuvo coordinada para el viernes 15, sin embargo, Alva alegó que “no hubo fecha para la reunión”. En ese sentido, Carlos Fonseca explica que el gabinete Vásquez tendrá el gran reto de tender los puentes adecuados para que se mantenga la gobernabilidad y equilibrio de poderes.
“Ha sido un juego de ajedrez interesante, hace unos días se hablaba de vacancia, de un pedido de confianza, la gente hacía sumas y restas para saber quién cae primero, ha sido un ejercicio de poder interesante. Después de que ambos poderes ya se sacaron los dientes y saben quién pesa más, ahora es momento de trabajar por el bien del país. Mirtha Vásquez tendrá que lidiar con las agendas que se vienen, por ejemplo, hoy, la discusión va por la idoneidad del Ministro del Interior, Luis Barranzuela, quien tuvo como patrocinados a Cerrón y Bellido en situaciones muy complejas. Mirtha tiene la capacidad de escuchar, es más dialogante a diferencia de su antecesor.”
Por otro lado, Fonseca afirma que el poder político es una técnica sofisticada y, que cuando alguien tiene el poder por primera vez, puede conllevar a malos manejos de las cosas. “Quien no ha estado cerca del ejercicio del poder (Ejecutivo-Legislativo 2021), tiende a tomar decisiones equivocadas en detrimento de la estabilidad social del país. La gente del Congreso y del Ejecutivo, la gran mayoría, no han estado cerca del poder, por ello, no es fácil y tampoco razonable pedirles a ellos que prevalezca un equilibrio de poderes”.
Es un hecho y hay estudios que lo revelan. Todos, de alguna u otra forma, queremos el poder y, cuando se obtiene esto, el inconsciente humano nos hace creernos superiores y sabiondos sin escuchar a los que nos rodean. También, cuando vamos construyendo nuestro destino y nos desarrollamos en los campos en los que destacamos, vamos adquiriendo experiencia, nuevas estrategias y poder. Pero no un poder ficticio, sino más bien, un poder enfocado en la capacidad de que cada opinión y decisión que se toma, incluso, pese a no ser la correcta, tendrá que ser acatada por todos aquellos que le dieron ese “poder”: el pueblo. El mensaje va direccionado a la cordura y al respeto de poderes, porque cuando un funcionario o un representante político de tal envergadura como un mandatario o congresista tienen poder y, de cierto modo, el apoyo de las masas, pues éste no puede defraudarlos y, mucho menos, tener “hambre de poder” para beneficiar a un sector particular de su entorno.




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