Censura por la Institucionalidad
- Franco Salinas
- Aug 22, 2021
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En los vaivenes de la política, cierto es que, de cuando en vez, las censuras responden a caprichos y revanchismos coyunturales, como ocurrió en nuestro período legislativo 2020-2021, en la mayor de las veces.
Las censuras presentadas al Presidente del Congreso Manuel Merino fueron, naturalmente, promovidas por el sector que buscaba respaldar al vizcarrismo puesto que la vacancia se le veía venir al mencionado hoy inhabilitado.
Sin embargo, necesario es aclarar que la censura multipartidaria presentada contra la Mesa presidida por la Sra. Vásquez, debió ser, oportunamente, de capital interés de los medios de comunicación, de los líderes políticos, de los partidos políticos y sobretodo de los ciudadanos que hoy, con el gobierno cerronista-castillista, claman por ayuda y exigen vacancia presidencial ante el casi acorralamiento que dicho gobierno le viene haciendo al Parlamento dada la normatividad legal-constitucional heredada.
En primer lugar, por que la censura hubiere permitido el respaldo institucional (con una nueva mesa constituida) a las reformas y mejoras que el congreso buscaba llevar a cabo, situación que nunca ocurrió pues esa mesa entregada al caviarismo de palacio de gobierno (no olvidar que fueron electos juntos, luego del golpe a Merino), impidió, a toda costa, la realización de la dinámica legislativa con esos objetivos. Se pudo confirmar, ostensiblemente, con sus actos, que llevaron a cabo toda una estrategia política (ordenada desde la presidencia electa), para impedir, por ejemplo, la reforma constitucional de la cuestión de confianza, la instauración de la bicameralidad y, sobretodo, el objetivo para el cual había consenso de más: la elección de los magistrados al TC. Todo esto hubiere permitido el control máximo al Ejecutivo de hoy que se busca rechazar. No nos lo permitieron.
Luego de algún tiempo, y dados los resultados, puedo colegir que los actos de la Presidencia de la Sra. Vásquez coincidieron todos con los posteriores hechos políticos y judiciales que llegaron luego de la decisión del parlamento, como si hubiere estado advertida: la persecución judicial a los congresistas que decidimos seguir adelante con dicha elección. Por qué? En la Junta de Portavoces, ella todo lo sometió al voto (ella no votó); para la sesión del pleno bajó a su escaño a oponerse febrilmente a lo del TC; ni si quiera tuvo la valentía de votar en contra de proseguir con la elección y, durante la elección en sí, nadie del Frente Amplio marcó asistencia, incluyéndola. Por todo ello, ¡necesaria era la censura!
*Publicado originalmente en el número 23 de Contrapoder, suplemento del diario Expreso / 22/08/21




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