Castillo: Cuando complacer a todos se vuelve tu tarea
- Daniel Alvarado
- Jul 3, 2021
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El Jurado Nacional Electoral (JNE) estima proclamar al presidente del bicentenario, Pedro Castillo Terrones, quien en la segunda vuelta electoral superó a Keiko Fujimori por poco más de 44 mil votos, a mediados de este mes de julio. A pesar de haber ganado en las ánforas, en las calles se muestra cierto descontento y desconfianza sobre su futuro gobierno.
Ante esta situación, el candidato por Perú Libre movió algunas fichas; con el fin de generar tranquilidad en la ciudadanía, invitó a Julio Velarde Flores, ex-presidente del Banco Central de Reserva del Perú, a retomar su puesto en la institución autónoma. Asimismo, el asesor económico de Castillo, Pedro Francke dio declaraciones donde comentó que un cambio total de la Constitución no era necesario.
Esto, ciertamente, ayudó a dar una sensación de calma reflejándose en la caída del precio del dólar. Además, estos movimientos presentan la imagen de un Pedro Castillo que empieza a moderarse y que es mejor asesorado. Sin embargo, la imagen es una foto del momento que no puede enfrentar la reputación que carga Castillo. Esta faceta moderada no duró mucho y se derrumbó el día viernes 2 de julio.
A 26 días del cambio de mando, Castillo anunció que en su primer mensaje a la nación, pedirá al nuevo Congreso que se agende la instalación de la Asamblea Constituyente. Esto vuelve a levantar tarjetas rojas sobre el virtual presidente electo; quien durante la campaña por la 2da vuelta afirmó que respetaría la constitución del 93´ hasta que el pueblo lo decida.
Con este anuncio vuelve la noción que Castillo, pues, desconoce los mecanismos para plantear la redacción de una nueva Carta Magna y sus competencias como presidente. Pero más allá de la crítica, nace esta pregunta ¿Qué está haciendo Pedro Castillo? La respuesta parece ser sencilla: tratando de complacer a todos. Al dirigirse a Velarde busca dar la imagen de una izquierda moderada; mientras que con su discurso al electorado busca reafirmar sus creencias y promesas realizadas en la campaña presidencial.
Hay un gran problema. Castillo busca complacer a todos los actores: ciudadanía, gobernantes. empresas privadas, etc. Sin embargo, los discursos que viene manejando para cada uno resultan como contradicciones. Si sigue así, será un Presidente solo y sin defensas, una figura más que puede caer en la desgracia de la vacancia y ser recordado, tal vez, como alguien controversial que desde el inicio, sus días en el sillón presidencial estaban contados.
IMAGEN (GESTIÓN)




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