top of page

Billie Eilish y el queerbaiting: la falsa representación como discurso

Updated: Jun 19, 2021


Foto: Comentarios en la cuenta de Instagram de Billie Eilish acusandola de queerbaiting.



“I love girls” es la descripción que acompaña un carrete de ocho fotos que la cantante estadounidense Billie Eilish posteó hace una semana en su cuenta de Instagram. Se trata de ocho fotos que pertenecen al detrás de cámaras del videoclip de su último single Lost cause. En el videoclip se muestra a la intérprete de Bad Guy muy cercana y en situaciones sugerentes con un grupo de chicas, lo cual acompañado de la descripción de las fotos, y la coincidencia de ser publicada en el mes del Orgullo LGBTIQ+, despertó la confusión y rechazo de muchos usuarios en redes sociales


El domingo pasado el hashtag #youlikegirls se convirtió en tendencia de Twitter y muchos usuarios juzgaron a Billie de la apropiación de un discurso que no le pertenece. Mientras tanto en Instagram, su post del detrás de cámaras llegó a tener +135K comentarios, gran parte de ellos acusando a la artista de queerbaiting.


La definición más relevante del término, tanto en el ámbito académico (por ser la más citada) como en el ámbito fan (por ser la más extendida y establecer las bases por las que la mayoría de gente entiende el término) es la de Judith Fathallah: “una estrategia por la cual los escritores y las cadenas intentan atraer la atención de los espectadores queer a través de pistas, chistes, gestos y simbolismos que sugieren una relación queer entre dos personajes, para después negar enfáticamente y reírse de la posibilidad.”


De la censura a la pantalla

La representación del colectivo LGBTIQ+ en los contenidos culturales se ha visto mermada desde sus inicios tanto por falta de cantidad de personajes como por falta de calidad en su desarrollo, ya sea insibilizándolos o presentándolos de forma humorística. A ello fue sumado las políticas de censuras de ciertos países. Una de las censuras más influyentes fue la Ley Hays aplicada en EE. UU. en 1934, cuya premisa era adoctrinar sobre un modo de vida acorde a la moral. Con esta ley, la única manera que había de visibilizar temas de sexualidad no normativos era relacionarlo con un castigo acorde, es decir, cualquier conducta considerada como no moral debía ser castigada.

En el aspecto político-histórico se puede considerar que se ha superado —al menos— la etapa en la que a través de leyes se limitaba la representación LGBTIQ+. La sociedad experimenta un proceso más complejo de aceptación. En esta situación encontramos una división en la población, una parte que sigue encasillada (en mayor o menor medida) en el rechazo y prejuicio hacia el colectivo y otra que ha superado esta fase y otorga a esta minoría la misma normalidad que al grupo dominante. En este escenario nace el queerbaiting.

El fenómeno se ha solidificado con el devenir de las dinámicas sociales en Internet. Como menciona Germán de Heras “la aceptación del colectivo LGBT como cliente y audiencia en las últimas décadas habría dado lugar al origen perverso del queerbaiting, que existiría como mera práctica de captación masiva de audiencia. Y en vez de dar una satisfacción plena, explícita y correcta para el colectivo, se desarrollan tramas sutiles en las que nada se da por hecho. Se deja que el fan imagine y fantasee. Y acaba enganchado a una historia frustrada, silenciada y, en ocasiones, hecha trizas por parte de los creadores”.

¿Por qué es tan problemático?

Al hablar de la situación precaria de la representación LGBTIQ+ se puede comprender la facilidad que esto provoca para que el queerbaiting sea eficiente en términos de consumo, ya que como explica Lorena Martínez Bataller:” los cebos utilizados son fácilmente atractivos para esta audiencia debido a la desesperación existente en encontrar referentes y personajes con los que empatizar”.

De este modo, organizaciones benéficas de derechos LGBT+ Stonewall afirman que se necesita una representación mejor y más auténtica de las personas y la cultura LGBIQ+ en los principales medios de comunicación. Y es correcto, ya que la extensión de este fenómeno no es otra cosa que explotación de la cultura queer y mercantilización de la comunidad para fines meramente publicitarios. No hay lugar para la representación..

Entonces, ¿hizo queerbaiting Billie Eilish?





Las opiniones se encuentran divididas. Y hay razones válidas para argumentar por ambos lados. Frente a ello es preciso recordar que hablamos de una joven de 19 años y un proceso de descubrimiento y aceptación tan complejo como es la sexualidad humana. ¿Existen respuestas definitivas y universales? No.


No obstante, también es cierto que la fetichización de orientaciones o identidades, que —sobre todo— no corresponden a uno mismo, no es y no será nunca una práctica aceptable.



Fuentes:

Somerton, J. (2020) The History of Queer Baiting. https://www.youtube.com/watch?v=4Nx1aD9Khg0&t=100s

De Heras, H. (2017) El fenómeno del queerbaiting, ¿mito o realidad? https://www.tvspoileralert.com/2017/07/queerbaiting-series-television.html


Martinez, L. (2019) APROXIMACIÓN AL QUEERBAITING EN LA NUEVA FICCIÓN TELEVISIVA. https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/92052/TRABAJO%20FINAL%20DE%20GRADO%20DEFINITIVO.pdf?sequence=1&isAllowed=y





Comments


bottom of page